05 julio 2011

Hoy en Chile: continuidad del modelo

Por Nicolás Anglas G.


Hoy en Chile vivimos con extrañeza y felicidad los profundos cambios que se están gestando desde lo más profundo del sistema democrático, entendida como el gobierno del pueblo, por el pueblo,  para el pueblo (famosa frase de Abraham Lincoln): la ciudadanía.

Protestas y manifestaciones, artísticas y violentas. Todas ellas criticando no solo el sustento democrático de nuestro sistema político, sino evidenciando y apuntando hacia las vergonzosas desigualdades del sistema económico de administración neoliberal.

Y es que hoy Chile y sus jóvenes, dentro de los cuales me cuento, es, son y somos capaces de criticar el sistema del  que somos parte y que heredamos de una dictadura que dio el poder político para realizar reformas económicas, pero que sin duda alguna, no queremos heredar a nuestros hijos y nietos. 

Hoy en Chile, se dice de una economía pujante, se habla de crecimiento económico sostenible, del elevado y generoso precio del cobre, se manejan cifras en torno a US$ 15.000 PIB por persona entre otras.

Sin duda alguna que también hoy en Chile existe una menor cantidad de pobres que décadas anteriores, cifra que gira en torno al 11% de la población.

Por otro lado, la desigualdad en nuestro país no da para dos visiones. Hoy Chile es un país tremendamente desigual, lleno de abusos de poder y los casos de La Polar, Hidroaysén, en particular y Salud, Empleo y Educación, en general, lo evidencian. El 10% más rico logra un ingreso cercano a los tres millones de pesos, mientras que el decil más pobre solo alcanza en promedio sesenta y tres mil pesos.

Anoto estos datos porque justamente son estos los que indignan y son el origen de las protestas que movilizan hoy a miles de jóvenes y ciudadanos. Es porque poco a poco nos damos cuenta que el mercado desregulado, promovido por la lógica neoliberal, es ciego ante la distribución de la riqueza.

“La desigualdad en Chile es un problema estructural y no cíclico” señala Loreto Soto a partir del Informe “Panorama de la Sociedad”, elaborado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

Es porque también nos damos cuenta que los bajos impuestos, promovido por la lógica neoliberal, es la que hoy sustenta las inequidades en nuestra sociedad. Solo para dar un ejemplo, en Chile el Impuesto a la Renta de las empresas consolidada es de tan solo un 17%, en tanto que el promedio de países que integran la OECD es de un 33,4 %.

Justamente hoy en Chile, estamos poniendo en duda el rol del Estado como el garante del Bien Común. Pareciera ser que la libertad individual solo nos ha llevado a un punto del que solo queremos revertir para no volver. El individualismo y la atomización de intereses no nos conforma, no nos satisface.

Por otro lado los actuales partidos políticos al “etilizarse” cada vez más, tienden a una continua desafección de los temas que de verdad le importan a la gente común. En tanto algunos recordamos una de las más notables clases que dictaba un político como Radomiro Tomic al decir: ‎"Estamos en política no para sentarnos en la mesa de los poderosos e inclinarnos ante ellos, sino para servir a los más pobres que no tienen recursos ni posibilidad de educación"

Apelamos representantes que sean capaces de construir un modelo de desarrollo más equitativo, inclusivo y mucho más humano del que hoy tenemos. Siempre velando por la libertad y autonomía personal, pero teniendo en cuenta el bien general, la comunidad y la justicia social.